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La naturaleza cobra vida en Pinares
de Urbión. Los ríos,
las lagunas, cascadas
y la vegetación conforman
un paisaje que encarrila al viajero.
Desde Covaleda,
pueblo pinariego característico de la comarca, y que
en sus alrededores conserva restos de núcleos celtibéricos
y sepulturas antropoides, podemos
trasladarnos a otras poblaciones cercanas como Salduero,
lugar donde se encuentra la “piedra
andadera”, una enorme roca de gran interés
turístico que destaca por su inestabilidad. Un simple
empujón con la mano hace que la piedra se balancee
pero es imposible derribarla.
Siguiendo la carretera llegamos a Molinos
de Duero, un lindo pueblo pinariego con una bonita
iglesia en su interior, y uno de los puntos adyacentes al
embalse de la Cuerda del Pozo,
emplazamiento característico de la sierra de Urbión,
que posee bellos rincones y abundantes posibilidades para
disfrutar del ocio y del tiempo libre ya que permite practicar
todo tipo de deportes náuticos
en sus aguas.
Muy cerca de Molinos se localiza la población
de Vinuesa. El origen de la
villa se remonta a la época romana y a tenor de los
datos y restos encontrados, se cree que debe estar relacionada
con la antigua Visontium romana. El interior de la localidad
está decorado por bellas casas
solariegas y palacios nobiliarios.
Desde Vinuesa partiremos a la Laguna
Negra, espacio natural de obligada visita. La Laguna
Negra, de origen glaciar y ubicada
en el fondo de una pared rocosa que causa una fuerte impresión,
su color verdoso, casi negro, producto quizás del oscuro
de la roca, de la profundidad de sus aguas o de la sombra
de los árboles, la han hecho protagonista de leyendas
y creencias fantásticas. La imagen que de ella se percibe
es bella a lo largo de todo el año.
Volviendo a nuestro punto de partida, Covaleda,
es interesante visitar la singular población de Duruelo
en cuyo interior se puede visitar la iglesia
de San Miguel con una necrópolis medieval con
65 sepulturas antropomorfas.
Desde este punto recomendamos efectuar dos
excursiones distintas. Una de ellas a los Picos
de Urbión (2.228 metros), desde donde se divisa
un precioso paisaje, y otra a Castroviejo,
un conjunto de espectaculares formaciones rocosas rodeadas
de pinos centenarios.

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